Mi Segunda Vida
En mi segunda vida me llamo Jasp Nakajima.

Podemos ser altos, bajos, rubios, morenos, feos o guapos, animales, personas o cosas, hombre o mujer, ser pintor, modelo, chico o chica de compañía, stripper, arquitecto o ingeniero, pero de lo que estoy seguro es que nada en nuestra segunda vida es ficticio. Somos casi como creadores de casi todo lo que se nos ocurra, podemos modelar en 3D cualquier objeto, animal, persona o cosa que se nos ocurra y ‘darle vida’ con scripts de programación, casi todo ‘fácil’ de hacer si se aprende un poco y como nadie nace sabiendo pues se aprende de lo que otros cultivan.
Nuestras dos vidas se comunican, y es que para vivir en Second Life hay que estar vivo, si no nuestro muñeco no pensaría ni actuaría como nosotros quisiéramos si no como lo manejaría otra persona. Algo que a veces también sentimos que nos pasa en nuestra vida real. También el dinero llega a Second Life y se puede convertir en dinero real en nuestra ‘Real Life’, con los objetos que hacemos y vendemos o con lo que trabajamos en Second Life podemos transformar los Lindens$ (moneda de Second Life) a cualquier tipo de divisa de ‘Real Life’. Y aún sigo descubriendo lugares y cosas que hacer en Second Life, todo aquello maravilloso que no podemos hacer en nuestra vida real por nuestras limitaciones físicas o prejuicios. En este juego lo más maravilloso es poder volar y teletransportarse a cualquier rincón.

En Second Life cada uno de nosotros decide cuándo morir, obviamente, cuando borra su cuenta, cuando borra su Segunda Vida. En nuestra primera vida, no decidimos cuando morimos y cuando morimos no sabemos si tendremos una segunda vida, aunque yo puedo decir que ya he tenido una segunda vida y no sé si tendré una tercera. ¿Nos vamos pareciendo a los gatos?
Un saludo y sed felices en todas las vidas que tengáis.





Aún no he sucumbido a sus encantos, pero por falta de tiempo
aunque ya caeré…
Second Life… ^^ Este verano tenemos que ver los tutoriales para aprender a hacer cosas.
Y… entrad en vuestra segunda vida!