Platónicamente Correcto

"…porque en lo ideal está el error del que debemos aprender…"

El Miedo (Capítulo I)

octubre26
El miedo es definido en el DRAE como:

1. m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.
2. m. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.

Por tanto cuando sentimos ese cosquilleo en la barriga o ese frío en la nuca es que nos están perturbando el ánimo por algo chungo que va a pasar. O simplemente cuando sentimos que la hemos cagado por algo que hemos hecho o que nos va a pasar. Todo esto hablando en plata claro.

Pero tengo clara una cosa, el miedo es un estado que se aprende. Es una patología de las cosas peligrosas, de los hechos extraordinarios inoportunos que nos agreden o nos humillan.

Mi tesis se basa en la infancia, cuando no sabemos casi nada del mundo y la exploración es la única actividad provechosa que tiene nuestro ser. No sabemos que es un animal peligroso ni que sus colmillos son armas puntiagudas para desgarrar y que otros animales como las serpientes además de colmillos con ellos inyectan veneno, tampoco sabemos lo que son los compuestos químicos ni el mal que producen algunos de ellos en el organismo, ni sabemos cuan de dañinos (psicológicamente) son los hombres y mujeres que habitan con nosotros.

El miedo se aprende con hechos, prueba y error. Si nos electrocutamos levemente con un cable pelado no volveremos a tocarlo, infundidos por el dolor físico que supone volver a hacerlo, como cuando los gatos aprenden a no orinar en un sitio cuando les resfregamos su propio orín en le hocico en el sitio en el que lo hicieron, o los perros si intentan coger comida dentro de una jaula electrificada. Pero el miedo va más allá y quizás lo anterior solo sea parte del proceso, se nos graba en el alma (en el ánimo), el corazón palpita y nos hacemos pequeños, si vemos esa araña fiera a la que le tenemos fobia recordamos todo lo que la araña supone, esas ocho patas peludas trepando por la pierna con esa boca con tenazas mascando un viscoso chicle de seda, la sensación de asco produce una angustia en el ánimo que puede conllevar un riesgo de daño real o imaginario como bien lo definen. Aunque si hubiéramos aprendido a apreciar su tacto y la fabricación de su tela, en vez de removernos nuestro ánimo, admiraríamos a dicho bicho.

Este simple gesto de aprendizaje nos haría enfrentarnos a nuestro miedo, si nos apuntan con una pistola quizás si que necesitemos que el corazón empiece a latir más deprisa así a lo mejor podemos pensar un poco más rápido (aunque no se muy bien si una cosa depende de la otra), el caso es que si el arma se dispara no hay más estamos muertos y punto ¿por qué tener miedo? La única opción que nos quedaba, el dialogar y tratar de buscar otra vía ya se nos habría esfumado, pues nada afrontemos la muerte con valentía al fin y al cabo ya hemos luchado en la batalla, y hemos perdido claro. Pues ya esta ¿y qué?

Si un niño se enfrenta a un león podría intentar acercarse a él, total no sabe ni de lo que es capaz el león. Si hay suerte y el león deja tocarse y que le acaricie el niño habrá triunfado sobre el rey de la selva, si el león por naturaleza se lo come de un bocado mala suerte, niño muerto. Pero ¿qué? no ha tenido miedo, ni cerebro para no acercarse. Entonces, una vez eliminado el miedo para evitar que nos remuevan el ánimo queda la lógica para salvarnos de las fauces del león, es decir, que bicho más grande que nosotros con zarpas más grandes que nuestras cabezas y dientes afilados como espiochas pues es un bicho que nos puede matar, por tanto vamos a buscar una solución para acercarnos para acariciarle, pero no a la locura de ser atacados fieramente por un animal hambriento. Pensadlo con el maltrato a la mujer y es más o menos lo mismo, un tío que pega a su mujer a saber por qué, si la mujer se enfrenta directamente a él quizás acabe muerta, pero si le planta cara quitándose el miedo de encima, hubiera pensado con lógica y razonado y antes de que se presente en casa para apalearla hubiera llamado a la policía para que le ayudara con su situación quizás hubiera evitado un tiempo largo sin palizas.

El miedo se nos impone y tristemente desde la infancia, desde aquel momento en el que nos llevan al médico a ponernos la primera vacuna. Yo sigo con mis miedos y mis fobias, pero juro que algún día les plantaré cara a todas aunque sea poco a poco, de hecho creo que ya he empezado a quitarme algunos miedos.

¿Tenéis miedos o fobias? ¿Cuáles?

PD: Ya hablaré más sobre este tema sobre el que me gusta mucho debatir.

Puerta + Llave = Salida

octubre11
Las puertas separan y ocultan espacios a los que podemos acceder sencillamente girando el pomo o la manilla, abriéndola de este modo. Las puertas podemos decir que son de entrada y salida, pero no es del todo cierto, por algunas solo se entra y por otras solo se sale, aunque hay algunas de entrada y salida que es más importante entrar que salir o viceversa.
Cuando queremos que a una habitación que hay detrás de una puerta solo puedan acceder unos cuantos privilegiados equipamos a nuestras puertas con un cerrojo o cerradura y fundimos un metal con dientes para que haga funcionar el mecanismo de apertura. Una, dos, tres vueltas y conseguiremos abrir o cerrar una entrada o una salida.
Casi todo el avance social, científico, político, personal, etc… se basa en la teoría de puertas. Todos estos aspectos para la mayoría de los habitantes de nuestro planeta se encuentran en habitaciones cerradas con puertas y con llave, para una minoría aunque estén cerradas sólo son pomos que se deben girar para abrirse o simplemente nacen con un manojo de llaves en la muñeca. Bajo mi punto de vista la llave maestra más conocida entre los humanos se llama dinero, pues facilita una vida sana y sin hambre, una mejor o peor educación, pero al fin al cabo es una docencia. El dinero puede abrir fronteras, puede parir un hijo, puede ser la salida profesional que queramos dependiendo de la cantidad de llaves que tengamos. El dinero puede ser la llave que encierre un corazón en una habitación conyugal, la que abra la puerta de los despilfarros y la de los caprichos.
Hay llaves que abren puertas que llenan de orgullo, aunque se necesiten muchas llaves de mérito. Estas llaves se consiguen con esfuerzo y sacrificio, los que estudian saben que necesitan muchos años para conseguir la llave del mérito para abrir el cofre del título, aunque previamente necesiten la llave del dinero para acceder a un camino que ellos tienen que trabajar. Y una vez que acaban fraguar otro camino en un puesto de trabajo en el que tienen que abrir más puertas para ascender. O como los científicos que pasan muchos años detrás de unos resultados para observar como se abre una puerta de mecanismos debido al alumbramiento de un descubrimiento nuevo y que detrás de ella sigue un camino de más trabajo.
Cuando se sale de un país se hace por una puerta casi de no retorno (o eso quieren algunos). Acaban en un pasillo inestable del que seguramente no se pueda salir y llegarán a una puerta custodiada por guardianes que les devolverán a la puerta de partida. Si logran cruzarla no saben ni si quiera lo que les espera detrás de esa puerta. La llave del dinero abre fronteras por un camino muy pobre y desolado de una forma ruin.
Hay llaves de libertad, de reencuentro, de felicidad, de amor, de locura, de éxtasis… Solo tenemos que abrir la habitación correcta con la llave correcta para encontrar la mejor salida.
“¿Ésta es la llave de mis sueños?”

Nueva Temporada: Villains

octubre11
Bueno después de unas vacaciones merecidas y de unos días de adaptación y regreso a la rutina vuelvo a plasmar letras en mi diario. Y aunque por el título parezca que voy a hablar sobre el regreso de la emisión de Héroes en EEUU, solo quiero hacer referencia a que empieza un nuevo tomo de experiencias y opiniones en este blog.
Lo de villanos me viene al pelo, porque ya no se si los que intentan salvar el planeta hoy en día son héroes o hombres y mujeres (con o sin habilidades) que intentan mostrarnos esa cara de superhéroes con el pretexto de conseguir algo que a lo mejor no deseamos realmente.
No sé quienes son los héroes que nos salvan cada día, no sé si pueden volar, si tienen súper fuerza, escuchan a kilémetros de distancia o se mueven como arañas, lo único que se es que los héroes de hoy en día y por siempre serán aquellos que salven vidas aunque la suya este en peligro y sin ningún fin. Los héroes de hoy en día que intentan salvar el planeta quizás estén detrás de un ordenador escribiendo verdades a la rosa de los vientos para que el mundo sepa en el mundo en el que vivimos, aunque quizás nos estemos equivocando. Quizás solo salvemos vidas cuando alguien nos lee y piensa que aun queda gente en el planeta que piensa como ellos y se sienten aliviados, sin ganas de tirar su vida a la basura por no encontrar respuestas.

“And don’t forgive it. Save the cheerleader, save the world!”



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