El Miedo (Capítulo I)
1. m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.
2. m. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.
Pero tengo clara una cosa, el miedo es un estado que se aprende. Es una patología de las cosas peligrosas, de los hechos extraordinarios inoportunos que nos agreden o nos humillan.
Mi tesis se basa en la infancia, cuando no sabemos casi nada del mundo y la exploración es la única actividad provechosa que tiene nuestro ser. No sabemos que es un animal peligroso ni que sus colmillos son armas puntiagudas para desgarrar y que otros animales como las serpientes además de colmillos con ellos inyectan veneno, tampoco sabemos lo que son los compuestos químicos ni el mal que producen algunos de ellos en el organismo, ni sabemos cuan de dañinos (psicológicamente) son los hombres y mujeres que habitan con nosotros.
El miedo se aprende con hechos, prueba y error. Si nos electrocutamos levemente con un cable pelado no volveremos a tocarlo, infundidos por el dolor físico que supone volver a hacerlo, como cuando los gatos aprenden a no orinar en un sitio cuando les resfregamos su propio orín en le hocico en el sitio en el que lo hicieron, o los perros si intentan coger comida dentro de una jaula electrificada. Pero el miedo va más allá y quizás lo anterior solo sea parte del proceso, se nos graba en el alma (en el ánimo), el corazón palpita y nos hacemos pequeños, si vemos esa araña fiera a la que le tenemos fobia recordamos todo lo que la araña supone, esas ocho patas peludas trepando por la pierna con esa boca con tenazas mascando un viscoso chicle de seda, la sensación de asco produce una angustia en el ánimo que puede conllevar un riesgo de daño real o imaginario como bien lo definen. Aunque si hubiéramos aprendido a apreciar su tacto y la fabricación de su tela, en vez de removernos nuestro ánimo, admiraríamos a dicho bicho.
Este simple gesto de aprendizaje nos haría enfrentarnos a nuestro miedo, si nos apuntan con una pistola quizás si que necesitemos que el corazón empiece a latir más deprisa así a lo mejor podemos pensar un poco más rápido (aunque no se muy bien si una cosa depende de la otra), el caso es que si el arma se dispara no hay más estamos muertos y punto ¿por qué tener miedo? La única opción que nos quedaba, el dialogar y tratar de buscar otra vía ya se nos habría esfumado, pues nada afrontemos la muerte con valentía al fin y al cabo ya hemos luchado en la batalla, y hemos perdido claro. Pues ya esta ¿y qué?
Si un niño se enfrenta a un león podría intentar acercarse a él, total no sabe ni de lo que es capaz el león. Si hay suerte y el león deja tocarse y que le acaricie el niño habrá triunfado sobre el rey de la selva, si el león por naturaleza se lo come de un bocado mala suerte, niño muerto. Pero ¿qué? no ha tenido miedo, ni cerebro para no acercarse. Entonces, una vez eliminado el miedo para evitar que nos remuevan el ánimo queda la lógica para salvarnos de las fauces del león, es decir, que bicho más grande que nosotros con zarpas más grandes que nuestras cabezas y dientes afilados como espiochas pues es un bicho que nos puede matar, por tanto vamos a buscar una solución para acercarnos para acariciarle, pero no a la locura de ser atacados fieramente por un animal hambriento. Pensadlo con el maltrato a la mujer y es más o menos lo mismo, un tío que pega a su mujer a saber por qué, si la mujer se enfrenta directamente a él quizás acabe muerta, pero si le planta cara quitándose el miedo de encima, hubiera pensado con lógica y razonado y antes de que se presente en casa para apalearla hubiera llamado a la policía para que le ayudara con su situación quizás hubiera evitado un tiempo largo sin palizas.
El miedo se nos impone y tristemente desde la infancia, desde aquel momento en el que nos llevan al médico a ponernos la primera vacuna. Yo sigo con mis miedos y mis fobias, pero juro que algún día les plantaré cara a todas aunque sea poco a poco, de hecho creo que ya he empezado a quitarme algunos miedos.
¿Tenéis miedos o fobias? ¿Cuáles?
PD: Ya hablaré más sobre este tema sobre el que me gusta mucho debatir.






