octubre11
Las puertas separan y ocultan espacios a los que podemos acceder sencillamente girando el pomo o la manilla, abriéndola de este modo. Las puertas podemos decir que son de entrada y salida, pero no es del todo cierto, por algunas solo se entra y por otras solo se sale, aunque hay algunas de entrada y salida que es más importante entrar que salir o viceversa.
Cuando queremos que a una habitación que hay detrás de una puerta solo puedan acceder unos cuantos privilegiados equipamos a nuestras puertas con un cerrojo o cerradura y fundimos un metal con dientes para que haga funcionar el mecanismo de apertura. Una, dos, tres vueltas y conseguiremos abrir o cerrar una entrada o una salida.
Casi todo el avance social, científico, político, personal, etc… se basa en la teoría de puertas. Todos estos aspectos para la mayoría de los habitantes de nuestro planeta se encuentran en habitaciones cerradas con puertas y con llave, para una minoría aunque estén cerradas sólo son pomos que se deben girar para abrirse o simplemente nacen con un manojo de llaves en la muñeca. Bajo mi punto de vista la llave maestra más conocida entre los humanos se llama dinero, pues facilita una vida sana y sin hambre, una mejor o peor educación, pero al fin al cabo es una docencia. El dinero puede abrir fronteras, puede parir un hijo, puede ser la salida profesional que queramos dependiendo de la cantidad de llaves que tengamos. El dinero puede ser la llave que encierre un corazón en una habitación conyugal, la que abra la puerta de los despilfarros y la de los caprichos.
Hay llaves que abren puertas que llenan de orgullo, aunque se necesiten muchas llaves de mérito. Estas llaves se consiguen con esfuerzo y sacrificio, los que estudian saben que necesitan muchos años para conseguir la llave del mérito para abrir el cofre del título, aunque previamente necesiten la llave del dinero para acceder a un camino que ellos tienen que trabajar. Y una vez que acaban fraguar otro camino en un puesto de trabajo en el que tienen que abrir más puertas para ascender. O como los científicos que pasan muchos años detrás de unos resultados para observar como se abre una puerta de mecanismos debido al alumbramiento de un descubrimiento nuevo y que detrás de ella sigue un camino de más trabajo.
Cuando se sale de un país se hace por una puerta casi de no retorno (o eso quieren algunos). Acaban en un pasillo inestable del que seguramente no se pueda salir y llegarán a una puerta custodiada por guardianes que les devolverán a la puerta de partida. Si logran cruzarla no saben ni si quiera lo que les espera detrás de esa puerta. La llave del dinero abre fronteras por un camino muy pobre y desolado de una forma ruin.
Hay llaves de libertad, de reencuentro, de felicidad, de amor, de locura, de éxtasis… Solo tenemos que abrir la habitación correcta con la llave correcta para encontrar la mejor salida.
“¿Ésta es la llave de mis sueños?”
Creo que todos buscamos llaves para seguir creciendo, es cierto que el dinero abre muchas puertas, compra muchas llaves, pero hay otras cosas que no puede comprar, no todo tiene un precio.