Navidad
Navidad, una de las fiestas por excelencia del calendario cristiano y del mundo occidental.
La Navidad representa el nacimiento de Jesús en Belén el 25 de Diciembre. Para los ortodoxos sin embargo la natividad se celebra el 7 de Enero, pero la fecha del nacimiento fue la misma, esto se debe a la reforma del calendario juliano al actual, el calendario gregoriano.
Esta fiesta celebra el nacimiento del hijo de un Dios en una época muy dura y tras un largo exilio para que evitar que lo mataran. Desde mi punto de vista no sé si nació el hijo de un Dios o un paria para los reyes y gobernantes que regentaban occidente y quizás si un Dios para todos aquellos pobres y marginados a los que hablaba.
Para mí nació un paria y un filósofo, alguien que tenía un pensamiento platónico y muy avanzado para su época en un enclave muy difícil. Propugnar el amor entre todos por igual, la no violencia, pecar y ser perdonado, propugnar la hermandad para el futuro de la humanidad. Quizás imaginó un mundo en el que lo ideal era de lo que él hablaba para que todos vivieran en fraternidad. A lo mejor tuvo que aceptar que era el hijo de Dios para levantar a la gente contra la opresión de unos pocos, aunque ello le costara la muerte. Quizás aceptó que morir era salvar vidas, quizás supo que su suicidio salvaría a un pueblo entero.
Lo que vino después solo fue lo que siempre hemos tenido, corrupción. Se levantó una institución que poco tenía que ver con lo que él contó, con lo que pretendía. A los hechos me remito porque llevamos 2000 años sin conseguir lo que quería. Aunque muchas corrientes filosóficas apuntan a que lo que contó ese hombre era lo platónicamente correcto, esa utopía.
Me costó mucho renunciar a creencias y a tradiciones, pero sé por mi mismo que no podemos vivir de una mentira y consolarnos con algo físicamente imposible. Dentro de unos días celebramos el nacimiento de alguien que pudo cambiar el mundo para siempre, espero que por lo menos en estas fechas sea eso lo que nos una, fraternidad y progreso y no bacanales de opresores. Amor, austeridad, buenas historias y un futuro por delante ¿qué mejor regalo?
Este año he pedido cosas imposibles por Navidad a ver si por lo menos ya que no se pueden conseguir me traigan amor.
Y contra el capitalismo, por algo que ya escribí hace tiempo:




