Pena de Muerte
Me he marcado una meta, morir.
Y es que fue mi destino nacer para quererte.
Son tantas las noches sin ti que me da hasta pena vivir.
Son tantas las madrugadas que soñarte es mi cáliz.
Son tantos los amaneceres de despertares sobresaltados.
Son tantas las mañanas de desayunos de tragos amargos.
Son tantos los mediodías paseando buscando tu amor.
Son tantas las tardes de sueño que ya no siento tu calor.
Y es mi vida un camino, de mares y vino, deriva y amor.
Y es que es mi pecado un llanto sagrado a mi corazón.
Y es esperar a la muerte la agonía de no tenerte.
Y es caminar de su mano la agonía de no temerle.





Como poeta no tienes desperdicio, bravo.
Para la próxima una de rima consonante! Un abrazo
M mola..