Spoilers (6)



Mira que se veía venir… pues nada habéis caído.
LOL
Todos los veranos la misma música, como la caja musical del camión de los helados y del grito del repartidor por su megafonía.
Vamos escuchando por la televisión y por la radio, e incluso leemos en internet, noticias que anuncian alertas por calor y subidas de las temperaturas, como si se fuera a acabar el mundo o se fuera a derretir. Esto es algo que me cabrea especialmente de los informativos, que se dedican a desinformar en vez de a informar. Parece que no quieren que salgamos a la calle. Hace unos años con las medidas de protección civil se integraron unos niveles de alerta por calor para que los grupos de riesgo como niños y ancianos tomaran precauciones contra las altas temperaturas, como la vestimenta, la ingesta de agua abundante y la exposición controlada al sol.
A fecha de hoy estas medidas parece que nos afectan a todos, hasta el más cauto y que poner un pie en el umbral de la puerta es como entrar en el infierno cuando las temperaturas rondan el grado 40. Si, hace calor. Vivimos en un planeta en el que según a la longitud y altitud que te vayas la temperatura varía muchísimo, que le vamos a hacer, afortunadamente gracias a esto hay vida en un planeta.
A estos desinformadores les quito todo el crédito, a lo que no le dejo de hacer miramientos es a la tecnología que genera el calentamiento del planeta. Es un hecho. ¿Habéis ido a la zona de electrodomésticos de unos grandes almacenes en verano? ¿Habéis pasado después por otra sección y por la sección de refrigerados? ¿A que habéis notado el cambio de temperatura? Una última pregunta para aquellos que tienen televisores de plasma o LCD de grandes pulgadas, ¿Habéis pasado por delante de ellos mientras emitían señal?
Hace calor, ¿a que si? Lo mismo pasa con los aparatos de aire acondicionado o los coches. Son fuentes emisoras de calor porque funcionan con energía electrica y rozamiento, que al contactar con el aire lo calientan. Quizás a pie de calle no se note, pero imaginaros todos los edificios que obligan a instalar las máquinas de aire acondicionado en los patios de luz, esas fuentes emisoras calientan una chimenea con ventanas en las que se cuela el calor, haciendo la insoportable estar en una cocina, pasillo o dormitorio que de a este habitáculo, porque las máquinas calientan el ambiente.
Los edificios en sí desprenden calor, y las grandes avenidas también. Todas las grandes instalaciones electricas acompañadas del calor veraniego crean un calor extra que eleva la temperatura, subiendo unos grados el termómetro. En los tiempos de los abuelos la tecnología era muy escasa, pero en verano las temperaturas (por lo menos por aquí por Extremadura) rondaban también los 40º. Aunque es cierto que al dotarnos de instrumentos para combatir el calor generemos más calor en las cuidades. Y si no iros a un pueblo o al campo, se notarán esos 2 o 3 grados extras.

No hay que escandalizarse por el calor ni las alertas simplemente llevar la vida como se hacía antes, agua fresca reivindicando productos españoles como el botijo, y airecito fresco de otro producto de la tierra como es el abanico que sobre todo embellece a la mujer y que no debe ser en absoluto objeto de miramientos porque lo blanda un hombre.

Quiero compartir con vosotros un video que acabo de ver sobre la Gripe Porcina, sin palabras.
Sin duda una de las figuras sociales más emblemáticas de la Edad Media sean los Bardos o Juglares. Personas encargadas de transmitir las historias, leyendas, batallas, escritos o poemas de forma oral y además cantar la historia de sus pueblos en extensos poemas.
Ahora que me encuentro inmerso en un mundo de humanos, elfos, enanos, gnomos, draeneis, orcos y trolls… una canción me ha hecho recordar la importancia de estos grandes poetas. En concreto la canción de Blind Guardian, The Bards’ Song. Una gran canción que habla sobre los bardos celtas que cantaban sus poemas épicos. Dice la canción que nunca nadie sabrá sus nombres pero las canciones de los bardos serán recordadas.
Poetas que con su fórmula épica, conseguían tintar las historias de los pueblos de magia e incluso de ironía y sátira. Se ganaban la vida escribiendo poemas y componiendo canciones y deambulaban de pueblo en pueblo y de ciudad en ciudad buscando nuevas historias. En realidad, como dice la canción se conocen pocos nombres de bardos como tales, quizás el más famoso sea Asurancetúrix, de los cómics de Asterix el Galo, pero en la realidad existieron y se conocen a Alan-a-Dale, Will Scarlet, Amergin e incluso se le denomina a Homero (autor clásico).
Hoy en día las figuras de los bardos parece recaer en aquellos pequeños trovadores que van por las fiestas medievales de las ciudades y los pueblos, tradición que me alegra que se conserve. Sin embargo, los “artistas” que le cantan a las ciudades y a sus patrias, que le cantan a las guerras (para bien o para mal) y escriben poemas de amor para cantarlos, lo único que les preocupa es escoger un nombre adecuado y que su “renombre” se recuerde en los anales de la historia, eso si triunfa claro. Ya las canciones y su contenido, para algunos, no importan, solo importa el famoseo y la caradura de cobrar por hacer cultura y no solo eso, si no que además cobran por un pequeño abrir de boca, cobran por escuchar una pieza de un repertorio.
A todo esto, cabe sumar que la mayoría de las canciones que escuchamos en la radio, como éxitos musicales, no son en realidad compuestos por los artistas que los cantan, si no que son composiciones de autores que venden a discográficas y éstas los asignan a los artistas o estos mismos las eligen, en muchos casos sin reconocer la autoría porque pagan clausulas de cesión de derechos de autor.
A medida que pasa el tiempo los juglares que hoy conservan su bien hacer y que todavía cuentan las historias de los antiguos juglares, transmiten una cultura que no se pierde, historias y poemas que se deben escuchar y que emocionan. Y eso sin cobrar, con pequeños donativos de los que escuchan y sin pedir 14.95 por el repertorio entero, ni 1,99 por una de las piezas. Aunque no se yo si la SGAE les cobrará también por esto, no he investigado mucho, pero tiempo al tiempo.




