Platónicamente Correcto

"…porque en lo ideal está el error del que debemos aprender…"

026/12 – San Valentín 2012

febrero14

Creí que había escrito de este tema ya en el blog, pero deshojando el cuaderno no he visto nada.

FELIZ DÍA DE LOS ENAMORADOS. Hoy más que nunca. Porque padecemos crisis financiera, se rompen parejas por no poder mantenerse económicamente, no se liga porque no se puede salir de fiesta y la gente ya no se casa porque ni la Iglesia convence con sus argumentos para eso que ellos llaman matrimonio ni formar una familia es rentable.

Este es el día del amor capitalista. El amor más falso y negativo que una pareja puede llegar a vivir. Los regalos es el primer síntoma de que la cosa no pinta bien, días antes te has preocupado de buscar lo más innovador y perfecto para un día tan especial (si has ido a por lo convencional y recurrente habrás tirado horas y horas de trabajo de un publicista a la basura y ahogarte en un pozo de rutina). Llegará la cena, gastarás tiempo y energía por algo que se puede disfrutar cualquier momento del año, quizás en ocasiones mucho más especiales. Quizás hasta los dos podríais haber disfrutado de esa cena con gente mucho más especial que el egoísmo de vuestro momento. Al menos cualquiera que sea el postre estará rico (guiño, guiño).

Si todo esto te ha pasado hoy, vives una relación de pareja convencional, sin grandes sensaciones pues todos sabíamos que todo eso pasaría hoy, por ser el día que es. El amor es no tener a quien quieres, es estar con la persona que te desea, es vivir lejos de la persona por la que lo dejarías todo, es tener cerca a quien está contigo en cada momento aunque no esté a tu lado, es tener un compañero de vida, como una pareja de lobos en el bosque.

Rompe con una tradición llena de cosas absurdas que hace sentir a la gente bien una vez solo ciertos años y que hace sentir a tanta gente mal por no poder cumplir con los cánones que intenta imponer la sociedad más capitalista, la que juega con los sentimientos por dinero. Hoy es un día de momentos efímeros, de una tradición llena de símiles, inventados para expresar sentimientos.

El corazón, el del amor, como nosotros, enferma y se cura. Nuestro corazón se rompe, se agrieta, se magulla, se le ponen parches… pero siempre, siempre late. Escuchar el latir de vuestro corazón por la persona en la que pensáis cada día, eso es amor.

PD: Hoy no quiero críticas al artículo. Es mi visión de un sentimiento. Solo opiniones personales sobre el tema en general.

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