Platónicamente Correcto

"…porque en lo ideal está el error del que debemos aprender…"

Mi Segunda Vida

abril26

En mi segunda vida me llamo Jasp Nakajima.

Hace tiempo que descubrí Second Life (aunque me he enganchado de verdad hace poco tiempo gracias a Belén), un juego en el que cada jugador se crea un personaje y vive una segunda vida. El libre albedrío de cada uno en casi su máxima expresión, limitado por los conocimientos de diseño 3D y programación.


Podemos ser altos, bajos, rubios, morenos, feos o guapos, animales, personas o cosas, hombre o mujer, ser pintor, modelo, chico o chica de compañía, stripper, arquitecto o ingeniero, pero de lo que estoy seguro es que nada en nuestra segunda vida es ficticio. Somos casi como creadores de casi todo lo que se nos ocurra, podemos modelar en 3D cualquier objeto, animal, persona o cosa que se nos ocurra y ‘darle vida’ con scripts de programación, casi todo ‘fácil’ de hacer si se aprende un poco y como nadie nace sabiendo pues se aprende de lo que otros cultivan.

Nuestras dos vidas se comunican, y es que para vivir en Second Life hay que estar vivo, si no nuestro muñeco no pensaría ni actuaría como nosotros quisiéramos si no como lo manejaría otra persona. Algo que a veces también sentimos que nos pasa en nuestra vida real. También el dinero llega a Second Life y se puede convertir en dinero real en nuestra ‘Real Life’, con los objetos que hacemos y vendemos o con lo que trabajamos en Second Life podemos transformar los Lindens$ (moneda de Second Life) a cualquier tipo de divisa de ‘Real Life’. Y aún sigo descubriendo lugares y cosas que hacer en Second Life, todo aquello maravilloso que no podemos hacer en nuestra vida real por nuestras limitaciones físicas o prejuicios. En este juego lo más maravilloso es poder volar y teletransportarse a cualquier rincón.


En Second Life cada uno de nosotros decide cuándo morir, obviamente, cuando borra su cuenta, cuando borra su Segunda Vida. En nuestra primera vida, no decidimos cuando morimos y cuando morimos no sabemos si tendremos una segunda vida, aunque yo puedo decir que ya he tenido una segunda vida y no sé si tendré una tercera. ¿Nos vamos pareciendo a los gatos?

Un saludo y sed felices en todas las vidas que tengáis.

¿Amores Imposibles?

abril07
Dicen que todavía queda gente que no le dejan amar a otros de su mismo sexo, de otra raza o religión, que son marginados y discriminados por ello, incluso condenados a la muerte.

¿Quieres tanto a esa persona que matarías o morirías por ella? Demuéstralo. ¿Por qué vivir amando a una persona a la que no se puede tener? Eso es morir en vida, una condena de muerte mucho mayor que el dolor de un ahogo por ahorcamiento, porque los suspiros son tan grandes que te quedas sin aire y las lágrimas inundan tus pulmones haciéndote agonizar hasta la última exhalación.

Da igual que no haya leyes, ni dioses, ni reyes que te amparen, amar no necesita de un papel firmado que te ate a esa persona para toda la vida, lo más importante es amar tan fuerte que no exista dolor que te haga sufrir. Y ahora ya da igual que te persigan, que tengas que huir, que si te pillen te condenen o te maten, quien lucha por amor gana siempre aunque el final sea la misma muerte.

No hay amores imposibles, solo amor que algunos no entienden

Viajero, que no turista

abril06
Quiero viajar allí donde no he estado y descubrir sensaciones y sentimientos nuevos, allí donde he estado pero no he llegado a descubrir nada. No quiero hacer turismo (aunque de vez en cuando no viene mal), quiero viajar y no marcarme una ruta si no que aquello que me apetezca en ese momento me fije el destino, que mi emoción sea la que meta primera y mi adrenalina la que acelere hasta ese lugar.

No quiero planificar una ruta hacia ninguna ciudad, pueblo o paraíso terrenal. Tampoco pinturrearé ningún mapa de ciudad con recorridos y visitas de tiempo limitado, ni si quiera marcaré puntos de interés fotográfico, será mi corazón el que decida cuando grabar algún fotograma del momento y quizás mi cuerpo reaccione utilizando mi cámara. No quiero quedarme con la física de un terreno hospitalario o inhóspito, quiero contagiarme de su fauna y flora, de sus gentes y que sean ellos quien me trasmitan el encanto, la magia o el espanto de ese lugar en el que me encuentre. Quiero ser emocionado por sus cantes, hipnotizado con historias y experimentar sus sabores.

Ojala todo fuera fácil y empezar a viajar no fuera tan complicado…

Fotogramas de mi vida

marzo23
Definitivamente mi cámara de fotos ha muerto. Creí que su fuente de maná estaba muriendo, pero por lo visto son sus órganos internos los que han provocado la muerte cerebral.
Así que escribo algo así como un réquiem por ella, porque estos últimos días he estado repasando las carpetas de fotos que guardo en discos y en el portátil encontrando algunos fotogramas de mi vida, quizás algunos de los más importantes. En papel, quizás estén algunos (no todos) de los momentos más bonitos que he podido vivir, de los que guardo una copia en mi memoria estampadas por mi retina. Otros momentos (no menos importantes) están archivados digitalmente, por aquello de que perduren más que en el papel, aunque en verdad puedan ser tan efímeros como si estuvieran impresos, pero que en verdad siempre están ahí para arrancarnos una carcajada, esbozarnos una sonrisa o hacernos colmar una lágrima, pero si se perdieran, se quemaran, se borraran de la memoria (la viva o la digital) o cualquier otro estropicio pues sería un recuerdo menos, un fotograma menos de la película de nuestras vidas y esto sería muy triste.

Cada fotograma de nuestra vida nos evoca un sentimiento que reproducimos a veces casi instantáneamente. Los humanos somos nostálgicos y nos obsesionamos con aquella frase que dice que cualquier tiempo pasado fue mejor (yo creo que no es cierto y que depende del momento), por ello quizás al ver esos fotogramas y empezamos a recordar esos momentos nos ponemos tontos y quisiéramos volver a vivirlos, realmente unos sí, otros no ¿para qué? si ahora seguramente los podemos volver a vivir y mucho mejor, y disfrutarlos tanto o más como no supimos disfrutarlos antes.

Últimamente jugamos mucho a intercambiar estampas de nuestras vidas, parecemos niños que se ilusionan cuando ven grandes momentos en esas estampas y quieren en ese momento y por encima de todo conseguirla. Y es por eso que no me gusta llamar a las fotografías por su nombre, para que no sean sólo fotografías, si no que sean fotogramas de nuestras vidas que recreen ese momento cada vez que los miramos.

Hoy desde aquí y con este post quiero dar las gracias a aquellos que plasman fotogramas de sus vidas, de la mía y de las nuestras y que hacen que nos broten todos esos sentimientos (sobre todos los de alegría, aunque lloremos por ello), sobre todo a dos personas a las que admiro mucho como fotógrafos, porque no se separan de sus máquinas de capturar momentos: a Sandra por sacar la belleza de todas las cosas (sobre todo de las cosas bonitas) y a José por tantas y tantas fotos sobre tantas y tantas temáticas y estilos.

Aunque no veamos como pasa nuestra vida, otros nos recuerdan que está pasando y que es tan bella

He recuperado mi alma

marzo02
Esta última semana creo haber recuperado mi alma, hace unos meses que me la intentaron arrebatar del pecho y se quedó deforme entre mi cuerpo y el mundo. He divagado todos estos días para encontrar mi equilibrio físico, personal y emocional, y por fín puedo decir que he conseguido sacar una garra de luz que ha encepado a mi alma en la celda de mi cuerpo y entre los barrotes de mi mente.
Hoy he pisado fuerte caminando, he mirado sin pudor al mundo, he empuñado mi mano tan fuerte al ver el mal que me rodeaba que si hubiera querido hubieran cambiado muchas cosas en esta ciudad. El miedo se ha mirado en el espejo de mi aura y ha salido corriendo.

Volvió aquella que un día dejó de llorar y me dejó sin letras para escribirte, la que se quedó sin gestos en el rostro, sin reflejar lo que sentía, tratando de saber quién era, de saber por qué estuvo tan cerca de volver a la luz y no pudo, de saber quién quería ser. Y ahora que lo sabe está en potencia de ser todo. Hoy solo saldran sus gritos, sus quejas, sus alegrías y penas del retumbar de las paredes de mi cuerpo de lo que expresen las cadenas de mi mente que la tienen atada en mis entrañas.

Mi tinta es mi sangre, porque sólo puedo escribir lo que sale de mi corazón.

Opinar sin saber

enero02
Opinar sin saber, es abrir la boca para comentar algo sin saber realmente lo que ha pasado. Un acto que muchas veces hacemos sin pensar pero sin saber que es un arma de doble filo.

Sin embargo, hoy me tomo la libertad de utilizar esta frase para fomentar la opinión en desconocimiento de las opiniones del resto, es decir, que ¿por qué no podemos intentar dar la opinión sobre un asunto sin previamente conocer las opiniones que tenemos a nuestro alcance?

Somos libres y podemos hacerlo diréis, es cierto. Sin embargo, inconscientemente mucha gente da uso de su razón a simplemente trasladar la opinión de otro a la suya y tomarla como razonablemente válida, cosa que no está mal si es lo que realmente piensa, pero no tan buena cuando no se ha razonado lo suficiente sobre el asunto, entonces podemos acabar opinando de una forma con la cual no estamos completamente de acuerdo.

Escuchar la televisión, la radio, leer periódicos, hablar con la gente, leer en internet… todo esto nos hace llegar un sin fin de información acompañada de opiniones y críticas de las cuales hacemos un uso irrazonable. Solo pido que nos detengamos un momento y pensemos sobre la información que nos llega y saquemos nuestra propia opinión sin saber la del resto primero.

Después, el debate está servido y nos será más gratificante defender o compartir nuestra opinión.

Así pues os pido unos minutos del día para pensar y reflexionar sobre lo que querais (tema libre). Os relajará, os despejará la mente, aprenderéis, os cultivaréis. Un saludo.

Platón

noviembre23

El título de la primera entrada que sube el telón de mi blog me describe un poquito (para empezar). Platón es el sobrenombre o apodo de aquel filósofo griego que supongo que todos conocemos y que no necesita más datos para su presentación.

Platón significa: “el de la espalda ancha”. ¿Y por qué Platón me describe? Quizás antes si que soportaba todo el peso de mi vida sobre mis hombros, siempre cargando con todo sin hincar una de mis rodillas en el suelo. Siempre cargamos con el peso de nuestros actos y de lo que nos acontece la vida, pero parece que ya me he vuelto un poco débil, no puedo soportar la mitad de las cosas que me pasan, cedo, me vuelvo vulnerable a todo. He perdido muchas cosas estos últimos años, quizás he ganado cosas mejores pero no sé, puede que no.

Creo que si el cuerpo ayuda a la filosofía a nacer y ahora no tengo cuerpo para pensar, pero si pensando y escribiendo vuelvo a ser lo que era, a cargar con el peso de mis problemas y responsabilidades creo que volveré a tener todo aquello con lo que contaba antes, y aunque por dentro aún siga siendo fuerte y por fuera débil, podré llegar a ser fuerte por dentro y por fuera. Desde ahora seguiré siendo Platónicamente Correcto para volver a nacer.

Entradas Recientes »




Office