Viajero, que no turista
No quiero planificar una ruta hacia ninguna ciudad, pueblo o paraíso terrenal. Tampoco pinturrearé ningún mapa de ciudad con recorridos y visitas de tiempo limitado, ni si quiera marcaré puntos de interés fotográfico, será mi corazón el que decida cuando grabar algún fotograma del momento y quizás mi cuerpo reaccione utilizando mi cámara. No quiero quedarme con la física de un terreno hospitalario o inhóspito, quiero contagiarme de su fauna y flora, de sus gentes y que sean ellos quien me trasmitan el encanto, la magia o el espanto de ese lugar en el que me encuentre. Quiero ser emocionado por sus cantes, hipnotizado con historias y experimentar sus sabores.
Ojala todo fuera fácil y empezar a viajar no fuera tan complicado…




